Lesiones ligamentosas de los dedos
(Reseña publicada en la WEB de la SEPEAP el 2 de Septiembre de 2006)
La evaluación de las lesiones traumáticas de los dedos debe incluir una
valoración neurovascular y un análisis de movilidad activa de flexión y
extensión. Durante la valoración neurovascular nos centramos en dos aspectos
fundamentales: relleno capilar y discriminación entre dos puntos dolorosos
en el dedo. Esta valoración inicial no permite descartar la presencia de una
fractura, requiriéndose la realización de un estudio radiográfico que puede
incluir una proyección anteroposterior, lateral y oblicua. La proyección
lateral es la mas efectiva para evaluar la congruencia articular y descartar
la presencia de una luxación.
J. C. Leggit and C. J. Meko.
Acute finger injuries: part I. Tendons and ligaments.
Am.Fam.Physician 73 (5):810-816, 2006; revisan en este artículo
las lesiones ligamentosas de la mano.
El tratamiento en cada caso va adepender de la presencia o ausencia de
fractura y del grado de estabilidad articular.
Las lesiones habituales se describen a continuación:
Lesión
del tendón extensor de la articulación interfalángica distal. Esta
lesión también se conoce como "dedo en martillo" es la lesión mas frecuente
de los ligamentos de los dedos. Esta lesión habitualmente se produce por un
golpe de un objeto sobre una articulación interfalángica distal extendida
que fuerza su flexión, originando el desgarro a la avulsión de la inserción
del ligamento. Esta lesión origina dolor en el dorso del dedo sobre la
articulación interfalángica distal, impotencia para la extensión de esta
articulación y la característica deformidad en flexión. La ausencia de
extensión pasiva completa puede indicar lesión ósea, que se observa en un
30% de los casos, que sería indicativa de corrección quirúrgica. En los
restantes casos se debe recurrir a su inmovilización mediante una férula con
el dedo en posición neutra, ligeramente hiperextendido durante 6 semanas. La
articulación interfalángica proximal puede permanecer móvil. La siguiente
figura extraída de la publicación original reproduce diferentes formas de
inmovilización.
Lesión
del tendón flexor profundo de los dedos.
Esta lesión habitualmente ocurre en los
deportes en que se produce un intento de agarrar al contrario por la
camiseta, el mecanismo es una extensión forzada durante una flexión activa
de la articulación interfalángica distal. Se origina dolor e inflamación en
la región volar de la articulación interfalángica distal, incapacidad para
la flexión del dedo. El pronóstico dependerá de la prontitud de la
reparación y de que se produzcan o no retracciones del tendón flexor
profundo.
Lesión
del extensor superficial central.
Ocurre cuando la articulación interfalángica
proximal es flexionada de forma forzada durante su extensión activa. Se
evalua manteniendo la articulación flexionada en un ángulo de 30º y
solicitando al paciente la extensión del dedo, esta maniobra imposible de
realizar de forma activa cuando el tendón esta lesionado se puede realizar
de forma pasiva. Cursa con dolor e inflamación dorsal sobre la
articulación. Un retraso en su corrección origina deformidad de Boutonière,
que consiste en flexión de la articulación interfalángica proximal con
hiperextensión de la interfalángica distal y metacarpofalángica como
consecuencia del desplazamiento volar de los ligamentos laterales. Esta
lesión puede tratarse mediante entablillado en extensión completa durante 6
semanas, si no existe avulsión.
Luxaciones
Se
recomienda efectuar una radiografía después de la reducción para valorar la
congruencia articular. Se evalúa la flexión y extensión pasiva de la
articulación y se inmoviliza durante una semana con flexión de 30º, periodo
tras el que debería reevaluar, valorando inmovilización posterior durante 2
semanas mas según la severidad de la lesión traumática.
Para las luxaciones interfalángicas distales
o laterales, pueden hacerse las mismas recomendaciones que las esbozadas
para las interfalángicas proximales. Similares consideraciones podemos hacer
para las luxaciones metacarpofalángicas no complicadas; sin embargo, en las
luxaciones metacarpofalángicas complicadas con interposición de tejidos y
ligamentos se requiere corrección quirúrgica.
Fracturas
Una vez reducidas se debe inmovilizar la
articulación interfalángica proximal mediante una férula dorsal de aluminio
con el dedo en extensión durante 6 semanas, seguida de una sindactilia al
dedo adyacente durante otras 6 semanas.
La
fractura de la cabeza del 5º metacarpiano es la mas frecuente de las que
afectan a los metacarpianos. En esta fractura el fragmento distal sufre un
desplazamiento volar; una angulación de menos de 30º puede tolerarse; sin
embargo, la existencia de rotación generalmente requiere la valoración de
reducción quirúrgica. En ocasiones se requiere bloqueo nervioso con
lidocaína antes de la reducción para ello se inyectan 5-7 ml de lidocaína a
1-2 cm de profundidad entre el flexor cubital del carpo y la arteria cubital
para bloquear las terminaciones nerviosas palmares del nervio cubital.
Durante la maniobra de reducción se flexiona la articulación
metacarpofalángica 90º, se aplica una presión sobre la cara dorsal del
metacarpo y sobre la cara volar de la cabeza del metacarpo. Tras la
reducción el dedo debe mantenerse en flexión de 70- 90º y entablillado
durante 6 semanas. Se aconseja realizar una radiografía de control a la
semana para asegurar una alineación y angulación correcta.
Dr. José Uberos Fernández








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